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Mikey Madison se convirtió en la gran revelación de la última gala de los Premios Oscar 2025 al llevarse la estatuilla en la categoría de Mejor actriz principal por su papel en la película de Sean Baker, 'Anora', que Fotogramas definió como la 'Pretty Woman' del siglo XXI: "Dos películas que se miran, se corrigen y se mejoran mutuamente". Su victoria fue una de las mayores sorpresas de la noche, ya que la favorita en la categoría era la protagonista de la ‘La sustancia’ (2024), Demi Moore, cuya cara al perder el Premio Oscar a Mejor Actriz no paró de comentarse: "Su reacción me parte el corazón". En ‘Anora’, Madison interpreta a Ani, una joven prostituta de Brooklyn que inicia un romance con el hijo de un poderoso oligarca ruso. Lo que comienza como una relación marcada por la adrenalina y el lujo se convierte en una lucha de supervivencia cuando la familia del joven intenta separarlos a toda costa.
El talento de Mikey Madison no es nuevo en Hollywood. A finales de la pasada década formó parte del extenso reparto de ‘Érase una vez en... Hollywood’ (2019), de Quentin Tarantino, donde el director de Knoxville reunió a varios jóvenes talentos, brindando visibilidad a intérpretes como Margaret Qualley, Austin Butler, Sydney Sweeney, Maya Hawke y Victoria Pedretti, quienes han sabido aprovechar la oportunidad para consolidar sus carreras. Madison, al igual que sus compañeros, demostró en aquella producción su capacidad para desenvolverse en registros muy variados gracias a su papel como Susan ‘Sadie’ Atkins, una de las integrantes de La Familia de Charles Manson, algo que posteriormente la ayudaría a brillar en proyectos más ambiciosos.
El éxito de ‘Anora’ no solo catapultó a Madison, sino que también consolidó la carrera de Sean Baker, quien se alzó con el Oscar en la categoría de Mejor director en la última ceremonia de los Oscar. Baker, conocido por su mirada realista y su preferencia por historias protagonizadas por personajes al margen de la sociedad, ya había llamado la atención con películas como ‘The Florida Project’ (2017), en la que exploraba la dura realidad de una niña que crece en un motel cercano a Disney World. Con ‘Anora’, el director reafirmó su estilo y obtuvo el mayor reconocimiento de la Academia, confirmando su posición como uno de los cineastas más interesantes del cine independiente actual.
Unas semanas antes de la noche de los Oscar, durante la gala de los Premios del Sindicato de Directores de Estados Unidos el 8 de febrero, Mikey Madison subió al escenario para entregar un premio a Sean Baker. Lo que en un principio parecía que iba a ser un discurso convencional, tomó un cariz inesperado cuando la actriz, en un tono humorístico, sorprendió al público con una introducción fuera de lo común: “Estoy aquí para presentar un premio a mi director, Sean Baker, quien hace un rato me ha pedido que, en vez de leer el discurso que había preparado, lo insultara en público. Nunca he insultado en público a nadie, pero... ¡Que te den! ¡Eres basura! Eres un friki que se toma 32 vitaminas al día, que es una locura, de hecho las estás tomando ahora mismo. Me has hecho cumplir un sueño, gilip*****", decía desde el escenario la actriz antes de recuperar su tono habitual: "Ahora voy a leer lo que tenía preparado: lo más importante de Sean Baker es que es un auténtico y verdadero cinéfilo”.
Lo que hizo Madison en el escenario no fue un simple arrebato, sino un claro ejemplo de un "roast", una tradición humorística popular en Estados Unidos donde una persona recibe insultos o burlas de forma satírica y con tono amistoso. Este tipo de intervenciones suelen verse en galas y eventos de la industria del entretenimiento, donde los comentarios exagerados y las críticas en broma sirven para celebrar a la persona "roasteada" de una manera irreverente. En este caso, la actriz cumplió con la petición de Sean Baker, quien quiso convertir su presentación en un momento de humor autoconsciente, demostrando la complicidad entre ambos y la espontaneidad que ha caracterizado su colaboración en 'Anora'.