¿De qué va? 'A Beautiful Day in the Neighborhood' está inspirada en la amistad en la vida real entre Fred Rogers (Tom Hanks) y Tom Junod (Matthew Rhys), el galardonado periodista de la revista Esquire. En esta adaptación de una historia real, un cínico periodista acepta a regañadientes una tarea para escribir una biografía sobre el icónico presentador de programas infantiles, viendo cómo poco a poco transforma su perspectiva de la vida y de sus relaciones familiares.


¿Y qué tal? Sargento sacrificado en 'Salvar al soldado Ryan'. Carcelero empático en 'La milla verde'. Enfermo de VIH que se niega a ser discriminado en 'Philadelphia'. Protagonista indirecto de los episodios claves de la historia americana en el siglo XX en 'Forrest Gump'. Héroe anónimo en 'Sully' y 'Capitán Phillips'. Ningún actor contempóraneo ha interpretado tanto y tan bien la figura del héroe en el cine de Hollywood. Con su última película, 'A Beautiful Day in the Neighborhood', Tom Hanks va todavía más allá. A pesar de que había prometido no dar vida a más personas reales, el dos veces ganador del Oscar no pudo resistirse a la tentación de interpretar a Fred Rogers, un icono estadounidense que se ganó un hueco en el corazón de varias generaciones de niños (y mayores) a través de un programa de la televisión pública en el que enseñaba a los más pequeños de la casa la importancia de hablar de las emociones y las pequeñas cosas de la vida. Lejos de Norteamérica, sin embargo, la figura de Rogers era prácticamente desconocida, como demostró el pasado año el documental 'Won't You Be My Neighbour?, un interesante repaso a la figura del legendario presentador (y a las dudas que siempre hubo a su alrededor: la bondad nunca fue la más viable de las virtudes). Sin embargo, la aproximación del director Morgan Neville resultaba ajena para aquellos que no conocían la filosofía vital y el legado de Fred Rogers. En su salto al largometraje de ficción, Marielle Heller (la directora detrás de '¿Podrás perdonarme algún día?' y 'The Diary of a Teenage Girl') resuelve brillantemente ese problema.

En 'A Beautiful Day in the Neighborhood' la figura de Fred Rogers pasa a ser un macguffin de la historia que realmente quiere contar el sensacional guion de Micah Fitzerman-Blue y Noah Harpster. La inesperada, entrañable y divertidísima relación de amistad entre el presentador de televisión y el periodista que se ve obligado a entrevistarlo es una herramienta narrativa al servicio del drama familiar que está atravesando el reportero que interpreta Matthew Rhys (el ganador del Emmy por 'The Americans' se enfrenta aquí a su primer gran personaje en cine). Al principio del relato, Tom es un hombre adicto al trabajo que acaba de tener un hijo y de reencontrarse con un padre al que no ve desde casi veinte años. Su incapacidad para gestionar sus emociones se convierte en un obstáculo en su día a día, algo de lo que se da cuenta rápidamente esa especie de figura mitológica y desconcertante que representa el señor Rogers.

'A Beautiful Day in the Neighborhood'
'A Beautiful Day in the Neighborhood'

Las conversaciones entre entrevistador y entrevistado (dos roles que parecían claros y que son invertidos para desesperación del reportero por obra y gracia del presentador de programas infantiles) se convierten en un apasionante discurso sobre la inteligencia emocional, las nuevas masculinidades y las consecuencias de enterrar los fantasmas del pasado durante demasiado tiempo. Lo que parecía que iba a ser una historia anecdótica sobre una mito de la cultura pop norteamericana se erige como como un excelente drama sobre las relaciones humanas. Es imposible no emocionarse en la escena - aparentemente ingenua pero extrañamente poderosa, repitiendo así el efecto que tiene la película en el espectador - en la que el señor Rogers le pide a su compañero de conversación que se tomen un minuto de silencio para dejar reposar lo que están pensando y permitirse sentir las cosas.

Si ser sorprendido con un biopic que hace saltar por la ventana cualquier expectativa que puedas tener con las convenciones del subgénero es una gozada, encontrarse con el sutil duelo interpretativo de Matthew Rhys y Tom Hanks es otro regalo. Su presencia en la historia es secundaria, pero la composición que hace el protagonista de 'Forrest Gump' de Fred Rogers es de una delicadeza extrema: la gestualidad, la afectación de la voz y una simple postura consiguen que, durante dos horas, te olvides de que estás viendo al actor más importante de los últimos 30 años. Tom Hanks es así de bueno. 'A Beautiful Day in the Neighborhood', también.