- De 'Joker 2' a lo nuevo de Pedro Almodóvar: la programación del Festival de Venecia de 2024 en siete zarpazos (de León de Oro)
- El motivo por el que Tim Burton no ha vuelto a ver 'Bitelchús'
- Crítica de 'Bitelchús Bitelchús': Tim Burton vuelve a sus orígenes con una mezcla de géneros barroca y pop
“Hay mucho que no diré en esta habitación que probablemente sabéis o asumís”. Estos días, la actriz ocupa titulares, antes que por la película que protagoniza en el Lido, por el proceso judicial abierto con Brad Pitt.
A Angelina Jolie, Maria Callas en un biopic que cierra la trilogía de divas rotas de Pablo Larraín, con ‘Jackie’ y ‘Spencer’, la ópera la ha ayudado a sanar: “Cuando has sentido un cierto nivel de desesperación y de amor, y de dolor, sólo hay algunos sonidos que están a la altura. Sólo algunas músicas pueden encapsular esos sentimientos. Nada como la ópera está a la altura de ese dolor”.
“Me relaciono mucho con su parte más tierna”, confesaba en referencia a La Callas. “En un mundo que no tiene espacio para la ternura. comparto su vulnerabilidad”. La vulnerabilidad no es algo que el público relacionaría con una actriz estatuaria, utilizada por la industria como “esposa de”, ya sea Brad Pitt o Billy Bob Thornton, o como curvas que recorrer. Incluso como Lara Croft, o como Señora Smith.
Su regreso al Lido, que no pisaba desde que 2020, se ha vivido como un auténtico renacimiento: “Estos años he necesitado estar más en casa con mi familia. Por eso ahora estoy muy agradecida sólo de estar en este mundo creativo. Estoy tan contenta y agradecida de ser una artista, de cualquier manera”.
Jolie no espera el Oscar, aunque admite habérselo trabajado: “Sabré si lo he hecho bien cuando oiga de los fans de Maria Callas y de la ópera. Mi gran miedo es a decepcionarlos, todo lo demás es ruido. No quiero decepcionar a la gente que la amó”.
De actriz a cantante de ópera
La voz de la Callas en la película es suya, y aun sin saber de ópera nos sorprendemos: “He pasado siete meses entrenando, porque con Pablo no puedes hacer nada a medias. La primera vez que canté mis hijos estaban allí, asegurándose de que nadie entrara” Lo hizo fatal, “pero Pablo me dio la posibilidad de acabar cantando en La Scala”.
Jolie ha explicado, interesada, que Maria “dio clases, y hay grabaciones de eso. Dice que lo primero que haces al cantar es no tratar de entender cómo te sientes o lo que quieres, sino solo hacer exactamente lo que quiere el compositor, y repetir, y repetir. Solo después de haber practicado sobre las instrucciones de otro, puedes hacer algo personal”.
También se ha quejado de que los cineastas que han trabajado con ella no han sido lo suficientemente duros. En la entrevista que dio para el dosier de la película, admitía que ‘Maria’ “fue la oportunidad de tener un director que me llevase de viaje y que se tomara muy en serio mi trabajo, que fuera duro contigo”. La actriz dice que eso no ocurre a menudo: “¡Me gusta que haya sido duro conmigo! Además, aprendí mucho como directora viéndolo trabajar”.
Quizás por lo tremendo que es su éxito delante de las cámaras, solemos obviar su faceta como cineasta, que ha alternado entre la reivindicación humanitaria (‘En tierra de sangre y miel’, ‘Se lo llevaron: Recuerdos de una niña de Camboya’) y un cine suntuoso, de cámara y despliegue actoral… Estos días de divorcio, seguramente sí recordéis a “Brangelina” en ‘Frente al mar’.
Angelina Jolie: “‘Diva’ viene con muchas connotaciones negativas”
A menudo cosificada por los discursos alrededor de sus papeles, y a pesar del Oscar que consiguió por ‘Inocencia interrumpida’, a Jolie se la considera sólo “una diva”. La palabra, explica, “viene con muchas connotaciones negativas. Yo he reaprendido esa palabra, a través de Maria. Creo que a menudo, ‘diva’ es la percepción de otros sobre una mujer” “Maria fue una de las mujeres más trabajadoras que conozco”.
“Quien define ‘diva’ sois todos los que estáis en esta habitación”, refiriéndose al cuerpo de periodistas, “pero los grandes compositores definen ‘diva’ diferente”. Jolie ha preguntado, nerviosa, a Larraín, que ha añadido: “Una diva nunca existiría si no hubiera excelencia en lo que hace”. Para ser una diva, “primero tienes que hacer tu trabajo de forma perfecta. Luego puedes ser una diva”. El chileno ha explicado una anécdota sobre cómo La Callas abandonaba el escenario si en un ensayo cualquiera se equivocaba en una línea: “La ‘diva’ puede nacer de una sensación derivada de la simple disciplina”.
Concluía Jolie que “lo que me sorprendió más fue descubrir otra Maria más allá de la que creemos conocer. Permití a esa mujer y a su soledad atravesarme. Me gustaría que estuviera aquí para ver este gesto de amabilidad. Cuando murió la crítica había sido muy cruel con ella, y no porque ella no lo hubiera intentado. Murió entre mucha soledad y dolor”. Esperemos que ese no sea su caso.
Especialista en películas de estreno y series de actualidad, festivales internacionales y todas las novedades de cine de autor. Se graduó en Comunicación Audiovisual en la Pompeu Fabra, en el área de Análisis y crítica.
Lleva seis años escribiendo reseñas y cubriendo noticias en Fotogramas, es la firma semanal de cine en Tot és Comèdia de SER Catalunya y Va de Cine de Radio 4, y colabora regularmente en Gara, El Cultural y SensaCine desde el festival de Cannes, Venecia y Berlín. Se ha colgado la medallita por ser la segunda persona de España en recibir el distintivo Berlinale Talents como periodista.
Le apasionan las series (habla de ellas en Plaça Tísner de Betevé) y el anime, del que escribe en Serielizados y al que da vueltas en el podcast Sopa de Miso, de la misma revista. Podréis leer sus artículos sobre videojuegos indie en la revista LOOP, de GameReport, y ha publicado un capítulo en el libro “Pier Paolo Pasolini. El grito que no cesa” (Semana Internacional de Cine de Valladolid y Caimán, cuadernos de cine, 2022).
Es parte del comité de programación del Festival l’Alternativa de cine independiente de Barcelona, para quienes también lleva la prensa. Desde el año pasado, programa películas sobre vino en el Festival Most. Le veréis como participante y coordinando actividades educativas alrededor del cine, en colaboración con ciclos, festivales y escuelas como La Casa del Cine o ESCAC. Hoy se gana el sueldo, también, como docente de Narrativa Audiovisual en el Grado de Videojuegos de la Universitat Politècnica