· Bien - Thanos, protagonista
Tras 19 películas en 10 años, los villanos se han convertido en la principal causa de discusión tras las películas marvelitas. Poco a poco han sabido mejorar a sus antagonistas y, tras aciertos parciales como Ego, el Buitre, Hela o Killmonger, por fin hemos podido disfrutar de un enemigo completo y complejo gracias a Thanos.
Como lleva siendo el malo en la sombra desde ‘Los Vengadores’ (Joss Whedon, 2012), era imprescindible que el personaje funcionase. Para lograrlo, los hermanos Russo han convertido al villano en protagonista de su propia historia, empezando y terminando con él la película y otorgando al titán morado el background suficiente como para que el público realmente comprenda su dolor, su cruzada y, sí, su locura.
· Mal - La música, una asignatura pendiente
Las bandas sonoras de la franquicia tienden a pasar desapercibidas, algo que podría haber ocurrido casualmente en alguno de sus títulos iniciales pero que ahora, rozando la veintena, parece más una estrategia para evitar que nadie recuerde qué sonaba de fondo.
Hay algunas excepciones, claro. Las compilaciones de James Gunn para los guardianes, el esfuerzo de Mark Mothersbaugh y Ludwig Göransson para lograr melodías ad hoc en ‘Thor: Ragnarok’ y ‘Black Panther’ y el leitmotiv que Alan Silvestri regaló al grupo de héroes en ‘Los Vengadores’, merecen mención aparte.
En esta ocasión, ha sido el propio Silvestri el encargado de mover la batuta y, salvo pequeños detalles rescatando su acierto anterior, no ha ofrecido más que música incidental de acompañamiento.
· Bien - Grupos de supercolegas
Era imposible hacer una película con más de 30 héroes y que todos tuviesen el mismo protagonismo. Para manejar la situación del mejor modo posible, los Russo han dividido el reparto en pequeños y heterogéneos grupos que, en su mayoría, han terminado formando nuevas uniones de las que muchos ya piden película propia.
El trio que se lleva la palma es el formado por Iron Man, Spider-Man y Doctor Strange. El choque de egos entre los dos adultos, y la condición de eterno aprendiz del trepamuros, hacen que los tres juntos se conviertan en todo lo que Marvel necesitaba para entretener a los fans.
Aunque en menor medida, ocurre algo similar con Thor, Groot y Rocket, encargados de una misión muy secundaria que termina siendo tan entretenida como la principal.
· Mal - Café para muy cafeteros
Son dos horas y media de ritmo incesante. Por mucho que los directores hayan logrado lo imposible, esto no es una película para todos los públicos.
Si no te gustan las batallas sobredimensionadas, las tortas en CGI y las tramas espaciales imposibles en las que seres con superpoderes y dioses de toda índole se parten el lomo, van a ser 150 minutos muy largos por mucho que los fans estemos encantados.
· Bien - Snap!
Nada marca los momentos clave de Marvel como una buena onomatopeya. En la interesante ‘The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro’ (Marc Webb, 2014), Alex Kurtzman incluyó el famoso “Snap!” con el que Gwen Stacy salía de la vida del hombre araña. En esta ocasión, los Russo logran subrayar la importancia de todo lo que nos han contado haciendo realidad el “Snap” que, en forma de chasquido de un enjoyado guantelete, hace que la mitad de la población del universo se convierta en polvo.
Solo por haber llegado hasta ahí y no acobardarse, los cineastas se han ganado el trono que Kevin Feige les lleva construyendo desde que se atrevieron a filmar esta gigantesca locura.
· Mal - Pero, dentro de un año…
Si nos olvidamos de que el 3 de mayo de 2019 se estrenará ‘Vengadores 4’, película rodada por los Russo de manera simultánea a esta y que completa la misma historia, el final ha sido realmente valiente.
Pero como no es así y sí nos acordamos de que estamos a doce meses de ver cómo se resuelve todo esto, las muertes han sido bastante más baratas de lo que los despistados pueden creer.
Desde luego, es muy comiquero. No hay héroe hoy en día que no haya sido enterrado y resucitado unas cuantas veces, pero habrá que ver hasta qué punto vale lo que hemos visto en esta cinta y de qué se atreven en la siguiente.
Ricardo Rosado es crítico de cine, periodista cultural, experto en comedia norteamericana, películas de terror de cualquier tipo y todo lo que ocurra entre géneros y formatos. Criado entre películas de Steven Spielberg, y malcriado desde que se topó con David Lynch, lleva una década escribiendo sobre el arte que consume.
En FOTOGRAMAS le leerás comentando los últimos estrenos en salas, fomentando la paz entre fans de Marvel y DC, repasando todas las novedades de Star Wars o sumergido en las profundidades de los catálogos de Netflix, HBO Max, Prime Video y Filmin. También le gusta hacer galerías y rankings de películas y series, pero nadie se fía demasiado de su criterio.
Tras estudiar Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de Madrid, creó un blog de reseñas cinematográficas con la esperanza de acudir gratis a festivales de cine y pases de prensa. Ahora, tras siete años escribiendo en FOTOGRAMAS sobre los últimos estrenos en salas, las series del momento y cualquier contenido disponible en los diferentes canales de streaming, sigue pensando que mereció la pena.
Frontman de dos vergonzantes proyectos musicales, director de diversos videoclips de bandas de heavy metal madrileñas y autor de no pocos cortometrajes escondidos en la red de redes, es el editor y uno de los orgullosos contertulios del podcast cultural 'Los de al lado de Pumares', espacio que le ha permitido participar como colaborador en otros formatos de radio como 'Estamos de cine' (Castilla-La Mancha Media) y 'El faro' (Cadena SER), además de haberle convertido en una de las voces principales de los vídeos de FOTOGRAMAS.