Vertebrate, Advertising, Poster, World, Polar bear, Canidae, Movie, Bear, Livestock, Graphic design, pinterest

Dirección: Paul Feig
Reparto: Kristen Wiig, Melissa McCarthy, Leslie Jones, Kate McKinnon, Chris Hemsworth, Andy García
Título en V.O: Ghostbusters
Nacionalidad: USA Año: 2016 Fecha de estreno: 12-08-2016 Duración: 116 Género: Fantástica Color o en B/N: Color Guión: Katie Dippold, Paul Feig Fotografía: Robert D. Yeoman
Sinopsis: Después de años sin hablarse, una investigadora paranormal (Melissa McCarthy) y una física (Kristen Wiig) tendrán que trabajar juntas para luchar contra una invasión de fantasmas con la capacidad de poseer a los humanos. Para ello necesitarán la ayuda de una ingeniera nuclear (Kate McKinnon) y una trabajadora del metro (Leslie Jones).

Crítica

Star FillStar FillStar FillStarStar

Lo mejor: su catálogo de fantasmas.
Lo peor: un villano con menos carisma que el Vigo de Cazafantasmas II.

En un selfie, el protagonista es siempre quien aparece en primer plano, aquel que hace la autofoto. El fondo es secundario, es útil solamente para reafirmar la presencia narcisista del fotografiado. "Fijaos todos, yo he estado allí", nos grita con egoísta exhibicionismo dejando en segundo término el monumento, lugar u obra artística en la que se ha introducido casi a la fuerza. 'Cazafantasmas' no es un remake, un reboot o cualquier otra palabreja similar de 'Los Cazafantasmas' de 1984: es un selfie. Quien destaca es su autor, Paul Feig, acompañado de sus habituales musas Melissa McCarthy y Kristen Wiig. Todo en la película es puro Feig, ese estilo entre la comedia clásica neoyorquina sesentera (el plano final es una declaración de amor a la Gran Manzana digno de Richard Quine) y una vuelta de tuerca a los clichés masculinos y femeninos del género. El hecho de convertir al personaje de Chris Hemsworth, la verdadera reina de la función, en la típica rubia tonta/chica objeto ya es ocurrencia bitchie marca de la casa Feig.

Fiesta de pijamas fantasmales

El fondo del selfie es, sí, la película original de Ivan Reitman. O más bien lo que ha quedado de ella en la memoria colectiva pop: luces de colores, mocos, el fantasma Slime, el rotoscopio de Richard Edlund en los efectos especiales y la canción de Ray Parker Jr. Se reescribe casi al pie de la letra el original, pero como si se hiciera en una fiesta de disfraces donde ya bastara con el referente y no profundizar más en él. En este sentido, los cameos de los actores originales (salvo el del fallecido Harold Ramis, que conserva personaje) son casi una visión enfadada de cómo habrían sido en un universo paralelo. E incluso Paul Feig se permite una batalla cuerpo a cuerpo salvaje con los espectros, en un Times Square atemporal muy geek, que incluso se diría salida de la serie 'The Walking Dead'.

Celebración 80’s

El verdadero sentido de 'Cazafantasmas' es el de ser eso, una fiesta, una celebración del sinsentido del cine de los 80. Sus momentos más logrados son aquellos en los que Kate McKinnon (sosias del Jon Cryer de los flms de John Hughes) canta el Rhythm of the Night de DeBarge, o la aparición de Charles Dance, simplemente porque, en otra secuencia, veremos al demonio alado de 'El Chico de Oro' (Michael Ritchie, 1986). El argumento de la película es lo de menos: es inexistente. Todos somos cómplices de sus claves y guiños, de su estética de serie de animación (la de 'Los Cazafantasmas', claro) y de que lo único que importa y te piden es posar felices (o con cara de tonto) en una selfie soñada.