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Aunque sus orígenes se remontan a finales de los años 70, sería a partir del cortometraje 'Tin Toy' (John Lasseter, 1988) cuando el estudio Pixar comenzaría a enhebrar un nuevo concepto de animación capaz de pulsar las teclas adecuadas de la sensibilidad infantil apelando por igual a los requisitos más recónditos del público adulto. Cuando, en 2006, Walt Disney compra Pixar, en un lógico revés del destino, este acercamiento se funde con toda una tradición clásica zaherida por una urgente necesidad de innovación y renovación. El corto de Lasseter, premiado con un merecido Oscar, fue la semilla a partir de la que germinaría la deslumbrante selva de la saga 'Toy Story', inaugurada en 1995 por la película homónima, dirigida por el mismo Lasseter. Desde entonces, el estudio emprende su andadura a partir de dos vertientes bien diferenciadas. Una, de naturaleza tan ligera como libérrima, hedonista y disfrutona, a la que pertenecen delicias como 'Bichos, una aventura en miniatura' (1998), 'Los Increíbles' (2004), 'Cars' (2006), 'Ratatouille' (2007) o la siempre malentendida 'Onward' (2020), y otra, más autoconsciente, conceptual, trascendentalista y, a veces, hasta abstracta y abstrusa, de la que forman parte logros, a veces impecables, otras moderadamente fatuos, como 'Monstruos S.A.' (2001), 'Wall-E' (2008), 'Up'(2009), 'Soul' (2020), 'Elemental' (2023) y la primera entrega de la obra que nos ocupa, 'Del revés (Inside Out)', dirigida en 2015 por Pete Decter y Ronaldo del Carmen. Dos senderos igual de sugestivos: uno marcado por el fulgor del significante y otro obsesionado por capturar la variedad de matices e implicaciones del significado.
La secuela de 'Del revés (Inside Out)' surge en un momento delicado para Pixar y Disney. Ahí están los esfuerzos de Disney por capturar la embrollada sensibilidad del momento y llegar a todo tipo de público con propuestas tan desconcertantes como 'Mundo extraño' (2022) y 'Wish. El poder de los deseos' (2023). Por otro lado, la consideración, un secreto a gritos, de que Pixar, tras acumular una respetable cantidad de obras no exactamente fallidas, pero sí menores, frente a las nada desdeñables pujas de estudios como Dreamworks o Illumination, no había logrado una obra de auténtica envergadura desde 'Coco' (2017). Sus secuelas, al margen de la franquicia 'Toy Story', solo funcionaban como sombras alargadas de sus hallazgos más obvios y populares; apenas añadían a sus ilustres precedentes una mayor acumulación de estímulos o el cambio/ ampliación del espacio. Este era el problema medular de títulos como 'Monstruos University' (2013), 'Buscando a Dory' (2016), 'Los increíbles 2' (2018) o las dos secuelas de 'Cars' (2011/2017) y, posiblemente, lo que esperábamos/temíamos, en el mejor de los escenarios, de la continuación de 'Del revés (Inside Out)'. Por suerte, esta vez, nos equivocábamos.
La procesión va por dentro
'Del revés 2 (Inside Out 2)' aspira a ser el 'más difícil todavía' de su precedente, tratando temas más complejos y delicados, como la entrada de su protagonista en los primeros y desajustados compases de la adolescencia y la aproximación a los conflictos derivados de la salud mental. La presentación del artefacto se revela contundente y asombrosa: dos secuencias espléndidas, la primera centrada en un partido de hockey y la segunda pautada por la inesperada y desarmante llegada de la pubertad, set pieces funcionales que sirven, de entrada, para recordarnos el imaginario pasado e, inmediatamente, para plantear una reformulación del mismo, siguiendo la máxima de que la vida es, en esencia, devenir y cambio. A partir de ahí, impelida por una animación tan virtuosa como era de esperar, la aventura avanza de manera trepidante a caballo entre las dos corrientes del estudio, exprimiendo la chispa de cada uno de sus conceptos, convertidos a veces en descacharrantes 'gimmicks', y recreándose en la interacción de sus estrafalarios personajes; tratando, en fin, de encontrar salidas a los distintos jardines, emocionales y mentales, en los que se va inmiscuyendo con arrojo, vasos comunicantes dentro de un mundo inabarcable que reconocemos automáticamente como propio.
El devenir de la historia tiene mucho de coming of age existencial, de película de aventuras de resabios clásicos, e incluso flecos de las distopías de ciencia-ficción de los años 60 y 70, con esa Ansiedad convertida en dictadora todopoderosa, omnisciente y aparentemente indestructible, como el HAL9000 de '2001. Una odisea en el espacio' (Stanley Kubrick, 1968), el microbio devastador de 'La amenaza de Andrómeda' (Robert Wise, 1971) o el Pistolero que encarna Yul Brynner en ´Almas de metal´ (Michael Crichton, 1973). Al igual que la primera entrega tomaba prestado el planteamiento de la excelente y olvidada sitcom 'La cabeza de Herman' (1991-1994), pasando por alto la emoción de la Lujuria (¿a la tercera va la vencida?), 'Del revés 2 (Inside Out 2)' se recrea con deleite en el tumultuoso interior, acercándose a la estructura episódica, genérica y burlona de 'Osmosis Jones' (Peter y Bobby Farrelly, 2001), obviando, qué pena, sus componentes más escatológicos y somáticos.
Crisol y túrmix de sensaciones, anhelos, disfunciones y pesadillas que ilustran un tránsito tan hechizante, bello y monstruoso (los albores de la adolescencia) como el descubrimiento de un mundo perdido filmado por Frank Marshall o Kevin Connor, o el descenso por los rápidos de 'Río sin retorno' (Otto Preminger, 1952) protagonizado por los personajes de 'La diligencia' (John Ford, 1939), la película cuenta con hallazgos tan ingeniosos como la aparición del personaje de Nostalgia, el descubrimiento del sarcasmo y la visita a los territorios de 'Imaginationland', cuya denominación parece un guiño perverso a uno de los mundos paralelos más ingeniosos de 'South Park' de Trey Parker y Matt Stone. En nuestro interior, todo es entropía, destrucción, hostilidad y traición, proyecciones pavorosas de futuros paralelos y rumores que circulan como 'fake news' de punta envenenada, mientras que, por fuera, en paradójica contraposición, asistimos a una más previsible historieta de ambición y adquisición de estatus, a través del inicio de una relación, de leve y enmascarado componente queer, con una chica popular, lo que deja de lado a las amistades de siempre, más fiables, leales y auténticas, un esquema no tan alejado al de la reciente, y encantadora, 'Ni de coña estás invitada a mi bat mitzvá' (Sammi Cohen, 2023).
La película de Kelsey Mann apuesta por el mantenimiento de una pureza primaria que combata el fin de la inocencia, amasando la reflexión de que somos lo que somos, la suma de nuestras partes, las buenas y las menos buenas, y que no hay emoción, por dañina que parezca, que no presente un lado positivo, que no pueda ser determinante en un momento dado para superar un obstáculo o combatir un desafío. La peripecia, que se mueve con soltura entre mundos, guiños y personajes, rinde tributo a las viejas esencias, como la animación tradicional o el 'cutout', y, a veces, solo puntualmente, cae atropellada por su propia trepidación o confunde la reflexión moral con el lema de autoayuda. La suma de las partes de 'Del revés 2 (Inside Out 2)', abigarrada pero nunca densa, es conmovedora, tierna y divertida, no renuncia a sus bien dosificados pespuntes sardónicos, baila con desparpajo con ideas complejas y vaporosas como si fueran bastones de majorette o bolas de avezado malabarista, y acierta, casi siempre a base de disparar a discreción a múltiples flancos, en la desmedida misión de conciliar la aviesa dulzura del pensamiento del niño con la melancolía y el descreimiento de la mirada del adulto gruñón, que aún conserva un ápice de fe pagana bajo su coraza de benzodiacepinas. Y allí donde los rayos se cruzan como mundos que colisionan, surge la magia, como el monolito de Kubrick. Todo bien en el planeta Pixar. Podemos dormir tranquilos.
Para viajeros atrapados en las infinitas trombas del cine de animación, de ahora y de siempre
Lo mejor: el carismático diseño de las nuevas emociones, con mención especial para las apariciones de Nostalgia.
Lo peor: alguna leve concesión al sentimentalismo.
Ficha técnica
Dirección: Kelsey Mann Reparto (voces): Michelle Jenner, Rigoberta Bandini, Chanel, Brays Efe y Gemma Cuervo País: Estados Unidos Año: 2024 Fecha de estreno: 18-6-2024 Género: Animación Guion: Meg LeFauve, Dave Holstein. Historia: Kelsey Mann Duración: 100 min.
Sinopsis: Regresamos a la mente de Riley, recién llegada a la adolescencia. En ese momento, y con un cambio de instituto de por medio, su sede central está siendo demolida para dar paso a algo totalmente inesperado: ¡nuevas emociones! Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco, que durante mucho tiempo han dirigido la operación con éxito, no están seguras de cómo manejar la llegada de Ansiedad y sus compañeras Envidia, Vergüenza y Ennui.
Perdedor con encanto que solo gana cuando se equivoca. Disidente por defecto. Ferris Bueller de Hacendado. Escritor de medio pelo, guionista mal y fan del Nestea. Hooligan de Adam Sandler. Suele vérsele por el Instagram @muypococool, donde expone sus orgullos y vergüenzas. Insiste en no responsabilizarse de lo que piensa y escribe.