Dirección: Trey Parker
Reparto: Brent Spiner, George Clooney, Isaac Hayes, Mary Kay Bergman, Matt Stone, Minnie Driver, Trey Parker
Título en V.O: South Park: Bigger, Longer & Uncut
Nacionalidad: USA Año: 1999 Fecha de estreno: 30-06-2000 Duración: 80 Género: Animación Color o en B/N: Color Guión: M. Stone, Pam Brady, Trey Parker Música: Trey Parker, Marc Shaiman
Sinopsis: Stan, Kyle, Kenny y Cartman deciden ver una película canadiense solo apta para menores acompañados. A partir de ahí, el caos: sus compañeros de clase los siguen a la sala, los padres de estos ponen el grito en el cielo y piden que USA declare la guerra a Canadá (!). Estalla la batalla militar (!!) y, por si fuera poco, los cinematográficos hermanos Baldwin mueren en la refriega (!!!). Conclusión de los habitantes de South Park: no despreciar la comunicación paternofilial... y el mundo es un lugar mejor sin los Baldwin.

Crítica

Star FillStar FillStar FillStar FillStar

La gamberrada fin de curso es aquella disciplina artística que muchos suelen practicar en esos dorados años de insumisión adolescente que preceden a su transformación (¿inevitable?) en zombificados siervos del sistema. Son muy pocos los privilegiados que consiguen hacer de esa espontánea modalidad de arte una forma de vida: Trey Parker y Matt Stone lo han logrado, a través de sucesivas relaciones simbióticas con compañeros de viaje de generaciones precedentes como Lloyd Kaufman (Cannibal! The Musical y Orgazmo) o David Zucker (BASEketball, un título a reivindicar desde `ya!).Parker y Stone hallaron, no obstante, su voz propia con el fenómeno South Park, su serie televisiva de culto. Con la altura ética y estética de un collage efectuado por el más zopenco de la clase entre esnifada de pegamento y raya de Tipp-Ex, South Park ha basado su imprevisible -pero justo- éxito en la singular combinación de desaliño formal -donde el cut out gilliamesco se da la mano con lo que podríamos llamar el factor koniec (o eco centroeuropeo)- y refinadísimo cinismo: ¿De qué otra manera se pueden conciliar homofobia, prejuicio racial y otras lindezas con un mensaje integrador?South Park, el film, logra ser (como promete su título original) más grande, más largo y más bestia que su modelo catódico sin renunciar a sus señas de identidad, al tiempo que aporta abundantes bonus tracks a su mitología. Su lujuria referencial toma esta vez como norte la épica musical de la Disney, alternando la colleja directa (la canción de Satán Up There, obvio cachete a La sirenita) con el guiño sofisticado: el tema La Resistance o la versión trash de Les Misérables. Por otro lado, el hiperbólico conflicto que centra la trama -una guerra contra Canadá originada por el estreno de una comedia grosera y escatológica- permite a Parker y Stone construir un discurso autorreflexivo que acaba revelándose descarado bromazo cínico.La película de South Park espolea con ahínco las ganas de armarla en la platea de todo espectador que no entienda el goce cinéfilo como acto circunspecto e incluye inusitadas piruetas formales (entre ellas, un brutal infierno infográfico) dirigidas a todo iniciado en la serie, convirtiéndose, de momento, en la obra maestra del (escueto) corpus cinematográfico de Parker y Stone.Para espectadores con ganas de herniarse (de risa). Lo mejor: la genial interpretación de Saddam Hussein. Lo peor: que no esté bien visto quemar la butaca después de haber disfrutado tanto.