Antes de llegar al parón de midseason 'Vikingos' nos dejó un par de escenas memorables. Quizá las más legendarias que habíamos visto nunca en la longeva serie. Sin duda Michael Hirst está tratando de despedirse de su audiencia por todo lo alto. Y lo está consiguiendo. Ahora resulta que una de esas escenas no llegaba mucho tiempo planeada en el guion. A partir de aquí hay spoilers de lo ocurrido en la sexta temporada de 'Vikingos'. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.
Pues bien, a todos se nos quedó en la retina marcado el momento en que Hvitserk asesinaba a su abuela Lagertha. Supuestamente no lo hizo de forma consciente, sino que en una de las alucinaciones que está viviendo esta temporada creyó ver una serpiente cuando era el cuerpo de la gran guerrera. Este momento ha marcado un trágico giro de los acontecimientos, con el hijo pequeño de Ragnar exiliado, cambiándose de bando y uniéndose a Ivar en su sed de venganza. Pero este momento que parece tan sumamente planeado para dejar las piezas del ajedrez bien alineadas antes de la partida final, en realidad llegó solo.
Tal como le ha contado Michael Hirst, el creador de la serie, a Variety, nunca tuvo muy claro cómo y cuándo iba a ser el final de Lagertha. Hay que recordar que a la vikinga ya le dijeron que una profecía auguraba que sería un hijo de Ragnar quien le diese muerte. Eso dejaba dos opciones: Ivar y Hvitserk, pues estaba claro que Björn o Ubbe serían fieles a Lagertha hasta su muerte. Como ha explicado el creador de la serie "cuando hice que la profecía dijese eso, no sabía cuál de los hijos la mataría. Me habría inclinado, por supuesto, hacia Ivar. Pero la historia siguió evolucionando y siempre había tanta previsibilidad en la historia de Ivar y tantos momentos en que se podría haber ido... Me fascinó que continuara siendo una especie de espíritu libre con ocasiones en que debería haber muerto y no lo hizo".
Su arco se siguió ampliando y ampliando hasta que "cuando todas las piezas estuvieron en su sitio, me pareció el momento correcto. Me alegré de que no fuera Ivar. Eso sería demasiado predecible. Me alegré de que no la mataran deliberadamente. Y me alegré de que ella misma sintió que fuera el destino que había sabido todo el tiempo, que uno de ellos la mataría. Pero durante mucho tiempo no lo supe. Me estaba esperando para ver qué pasaría".