Tras interpretar a Agneska en ‘Mar de plástico’, Lisi Linder necesitaba un cambio de registro que ha llegado gracias a ‘Vis a vis: El Oasis’, donde da vida a Mónica Ramala, hija del narco objetivo del atraco de la banda sedienta de venganza. Hablamos con la actriz sobre el reto que supuso incorporarse a la serie sin defraudar a la #MareaAmarilla.
¿Sentiste mucha presión?
El reto era estar a la altura de unas actrices que llevan ya muchas temporadas, unos personajes que son como un zapato hecho a tu pie y perfecto… Najwa Nimri sabe cómo piensa Zulema o lo que puede decir decir en cualquier momento, la conoce mejor que los guionistas. Y Maggie igual. Así que había que hacer personajes muy redonditos, con muchas capas, nada estereotipados. Lo difícil ha sido darle mucho brillo a esos roles para que no se notase el escalón. Pero estábamos muy respaldadas por las compañeras, los directores, todo el equipo…
Pero para ellas también era una serie nueva…
Efectivamente. Y eso era un doble hándicap. Ya se habían contado todo tipo de situaciones en la cárcel, había que verlas en libertad, fuera. Es otro código, otro marco, porque la cárcel hace mucho en la estética de ‘Vis a vis’.
Mónica no tiene nada que ver con la Agneska de ‘Mar de plástico’. ¿Necesitabas este cambio?
Absolutamente. Y la cogí con muchas ganas. Luis San Narciso, director de casting, siempre me dice que me lanzo de cabeza a los personajes. Y Mónica lo requería: una yonqui que canta rancheras… Lo he disfrutado mucho porque no es un personaje sexual. Agneska tenía un componente muy erótico y el resto de mujeres que he interpretado eran siempre ‘mujer de’. Mónica no pertenece a nadie.
¿Con qué personaje te quedas de las temporadas anteriores?
Al igual que me pasó al ver ‘Orange Is The New Black’, la que más me impactó fue Macarena Ferreiro, que interpreta Maggie Civantos. Me gusta mucho esta cosa de ver cómo un personaje aparentemente inocente se va pervirtiendo. Creo que ahí empatizaba mucho como espectadora.
Un poco como Mónica, que no es mala porque sí…
Totalmente. Ha tenido un pasado horrible, una infancia que no se la deseo a nadie. Y eso le ha generado un ansia de venganza que actúa casi como su motor. Pero, en realidad, todas tiene la esperanza de poder vivir en paz.
¿Ha sido un rodaje duro?
Ha sido duro porque las secuencias son muy intensas. Y las inclemencias del tiempo también influyeron: una tormenta de arena en el desierto de Almería o grabar en El Escorial, en Madrid, simulando que era verano… Pasamos mucho frío, pero con disfrute todo se vive muy bien.
¿Te dieron los directores alguna referencia para construir a Mónica?
Miguel Ángel Vivas es muy cinéfilo y a veces me hablaba de títulos imposibles de conseguir. Trabajamos, sobre todo, la yonqui sin caer en el cliché. ‘Cowboy de Medianoche’ o ‘Drugstore Cowboy’ fueron algunos de los ejemplos que me puso. Es verdad que el formato puede recordar a la saga ‘Ocean's’, pero querían algo más genuino.
Director digital de Fotogramas.es y el español vivo que ha visto y ve más cine español. Se mete 1,7 películas al día y escribe sobre ellas 40 horas a la semana desde hace 20 años. Y no solo cine patrio. Desde los títulos más indies hasta los blockbuster imprescindibles o lo más selecto de los festivales internacionales. Todo vale para alimentar su inagotable ansia cinéfila. Y, por supuesto, sin dejar de lado las series de televisión.
Por su grabadora ha pasado todo el 'star system' español… y gran parte del internacional. Desde que se licenció en Periodismo allá por… Bueno, desde que se licenció en Periodismo, ha trabajado en varias cabeceras de Hearst, como TP, Supertele o Teleindiscreta, antes de aterrizar en Fotogramas, curiosamente, la revista que le empezó a despertar su pasión por el séptimo arte desde bien pequeñito.
También es actor pero, a la espera del Goya Revelación, está felizmente encasillado en su papel.