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Este año se cumplen treinta desde que Elvira Mínguez (Valladolid, 1965) debutó en el cine, tras una sólida carrera en el teatro, con 'Días contados', trabajo por el que fue nominada al Goya a Mejor Actriz Revelación. Después de aquella ya emblemática película de Imanol Uribe sobre ETA, llegaron películas como 'Historias de Kronen' (1994), 'La buena estrella' (1997), 'Me llamo Sara' (1998), 'Pasos de baile' (2002), la primera película dirigida por John Malkovich, 'Tapas', en 2006, por cuyo desempeño, esta vez sí, se alzó con el Goya a Mejor Actriz de Reparto, 'Truman' (2015), la Trilogía del Baztán y así hasta casi cuarenta títulos, a los que hay que añadir una veintena de series, como 'El tiempo entre costuras' (2013) y 'Sin identidad' (2014), 'Presunto culpable' (2018) y dos que llegarán pronto: 'Ena, la reina Victoria', creada por Javier Olivares, y 'Los sin nombre', de Pau Freixas.
Coincidiendo con tamaño aniversario cinematográfico, la actriz presenta ahora su primera vez detrás de la cámara, 'La sombra de la tierra', serie de cuatro capítulos que llegó el 24 de noviembre a Atresplayer PREMIUM. Se trata de la adaptación (de la que ella misma se ha encargado) del drama rural con el que también se estrenó como escritora en 2023 y que tiene como protagonistas a dos mujeres enfrentadas en un pueblo de la España de finales del siglo XIX, interpretadas magistralmente por María Morales y Adelfa Calvo. En el brillante reparto con el que ha contado, están Carmelo Gómez, Ginés García Millán, Tomás del Estal, George Steane, Marcos Ruiz, Richard Holmes, Camila Viyuela, Aina Picarolo y Amaia Sagasti.
¿Cuando escribías la novela ya la imaginabas en la pantalla, grande o pequeña?
La veía en imágenes pero no porque pensara que se podía convertir en una serie o en una película sino porque después de casi treinta años en la profesión es deformación profesional. Además, los libros son importantísimos para mí, estoy rodeada de ellos. La literatura es mi amante, el cine mi marido. No sé si decidí escribir yo o vino de rondón, y no tengo claro que 'La sombra de la tierra' fuera una novela guionizada o un guion novelado porque aunque a la hora de escribir intento hacerlo de una forma más literaria, no lo consigo, veo cómo los personajes se mueven, caminan… todo. Me pasó con la primera novela, y me está pasando con la segunda.
¿Te has sorprendido más como autora de la primera novela o como directora de la primera serie?
En ambas facetas, desde que Planeta se interesó por la novela me he sentido como en una noria en la que no hacían más que sorprenderme. Fue mi representante quien decidió enseñarla, yo no quería porque me parecía un mejunje, pero lo hizo y a partir de ahí ha venido todo, y en menos de dos años. Primero se interesa la editorial, después Antena 3, todo ha sido como una rueda, y mi única pretensión había sido terminar una historia que había empezado a escribir hace 15 años en un taller de literatura. Ha sido una sorpresa detrás de otra.
'La sombra de la tierra' es una rara avis en el panorama de las series.
Sí, esa fue la idea desde el principio, diría que es como 'Los gozos y las sombras', ese tipo de series españolas que permanecen en mi cabeza y que se concebían como un todo, no por capítulos. También es diferente por su factura, para mí era fundamental que pareciera una película.
Y tiene aire de western…
Eso no ha sido premeditado, ya durante la escritura de la historia me di cuenta de ello, de que habían aparecido mis referentes cinematográficos. Al lado del barrio donde vivía en Valladolid había un cine, y yo iba a ver uno detrás de otro los spaghetti western, es que me encanta el western. Cuando me puse a escribir pensé, ''a ver cómo cuento la historia que quiero con estas influencias''.
Treinta años después de debutar en el cine con Carmelo Gómez te entrenas en la dirección también con él. ¡Qué bonita coincidencia!
El primer día de rodaje él mismo comentó que parecía que cerrábamos un círculo, curiosamente, escribiendo la novela, en todo momento ponía su rostro al personaje de Vacas. Carmelo me ha fascinado siempre, hemos coincidido en varias ocasiones y mantenemos una gran amistad. Es uno de lo actores a los que más quiero y también a los que más debo porque en 'Días contados' me ayudó muchísimo. Y en ‘El portero’, por ejemplo, yo iba al rodaje aunque no tuviera escenas, solo para verlo trabajar y aprender. A parte, es un hombre entrañable con un corazón enorme.
¿Hay más amigos en el reparto?
Tomás del Estal y Ginés García Millán, también había trabajado con María Morales, no había coincido con nadie más. María Rodrigo, la directora de cásting, me ha enseñado un trabajo muy interesante que desconocía y que es complicadísimo. Adelfa (Calvo) y María, que son las que tienen los personajes de más peso, se han mostrado absolutamente abiertas a todo. La verdad es que he contado con un reparto excepcional y he podido trabajar los personajes como a mí me gusta, analizándolos hasta el más mínimo detalle, haciendo trabajo de mesa. Les estoy muy agradecida a todos porque he sentido como si tuviera una barrera de protección. Para mí un gran descubrimiento ha sido Camila Viyuela, que hace de Tránsito.
¿No tuviste la tentación de darte algún papel?
Sí, porque los personajes que he escrito son de alguna manera los que a mí me hubiera gustado interpretar, tanto los de las mujeres como los de los hombres. Estoy habituada al encasillamiento de actriz secundaria, una de las cosas de la profesión que me parece horrible. Cuando estudiamos la carrera, no tenemos la especialidad de actor principal, secundario, todos los personajes son importantes. Así que de alguna manera yo me he ido especializando en ese tipo de personajes, que hay que desarrollarlos mucho más porque no tienen menos metraje que los principales, perfilarlos mejor, y eso es lo que he hecho con todos los de la serie, todos son importantísimos. Y a mí el que más me hubiera gustado hacer es el de Amparo, pero por edad (risas) no me quedaba bien. No he actuado, además, porque creo que era necesario que hubiera una mirada externa, quería que los actores supieran que estaba pendiente de ellos en todo momento y no me siento capacitada para hacer un Eastwood. No sé si más adelante, me queda mucho mucho por aprender.
¿Y cómo actriz, cuándo volveremos a verte?
Queda por estrenar 'Ena, la reina Victoria' (creada por Javier Olivares). Y estoy en 'Los sin nombre', de Pau Freixas. Todo el mundo me ha hablado maravillas de él y me moría de ganas de trabajar con él, le llamé y se lo dije. Cuando empezó el rodaje me dijo era para un personaje muy pequeño, y yo feliz, porque ahora más que nunca quiero ver cómo curran los directores. Y pronto arrancará el rodaje de la segunda temporada de 'Marbella'.